Maternidad

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Dormir con tu bebé, compartir la cama, la cama familiar, colecho: más allá del nombre que le demos, significa dormir habitualmente en una misma cama con tu niño en lugar de dormir en camas separadas.

En muchas partes del mundo las familias duermen juntas. Y esta tendencia va en aumento en los Estados Unidos. Un estudio nacional publicado en 2003 reveló que entre 1993 y 2000, el número de bebés de 7 meses de edad o más pequeños que normalmente duermen con un adulto aumentó de un 5,5 a un 12,8 por ciento.

¿Cómo sé si compartir la cama con mi bebé es bueno para mi familia?

La decisión de crear una cama familiar es personal: lo que para algunas familias resulta bueno puede no ser lo mejor para la tuya.

    • La salud y la seguridad de tu niño son las consideraciones más importantes. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda no dormir con los niños en tu cama, y alega que no es bueno para su salud ni su bienestar, pero muchos padres no están de acuerdo. Si deseas información adicional, lee más abajo “Seguridad y cama familiar”.
    • A algunas personas les encanta la calidez de dormir con su pequeño. Otras dicen que con un niño inquieto en la cama se les hace difícil dormir.
  • Algunos bebés duermen mejor cerca de sus padres. Otros parecen dormir mejor solitos.

Otros puntos importantes a tener en cuenta:

Tiempo para establecer vínculos afectivos
Para las familias ocupadas de hoy en día, dormir juntos puede ser una manera de conectarse después de haber pasado todo el día separados.

Pecho o biberón durante la noche
Las mamás que duermen con su bebé dicen que es más fácil darle el pecho o el biberón si lo tienen a su lado.

Si das el pecho, una vez que te acostumbras a darle el pecho de costado a tu bebé que está acurrucado a tu lado, quizás apenas te despiertes cuando sea la hora de alimentarlo. Ayudas a tu pequeño a prenderse al pecho y en seguida vuelves a quedarte profundamente dormida.

Si tu bebé toma el biberón, puedes dejárselo preparado para dárselo cuando se despierte, y volverte a dormir en seguida después de dárselo.

Otros dicen que la proximidad hace que el bebé se despierte más veces para comer. Y compartir la cama puede hacer más difícil que el bebé deje de despertarse de noche para tomar el pecho o el biberón. Los bebés que toman el pecho, en especial, sienten el olor de la leche de sus mamás, y pueden desarrollar el hábito de despertarse muchas veces de noche para alimentarse y continuar haciéndolo cuando ya no tienen la necesidad física de comer.

La relación entre ustedes
Algunas mamás y papás descubren que dormir con sus niños hace más difícil encontrar tiempo para estar solos y volverse a conectar, o constituye una barrera en su vida sexual. Otros padres dicen que los obliga a ser más ingeniosos y creativos para encontrar un tiempo para la intimidad.

Si compartes la cama con tu pequeño, seguramente tendrás que planificar un rato para pasar a solas con tu pareja en lugar de esperar a que surja espontáneamente. Según tu punto de vista y de acuerdo a cómo te sientas, planificar la intimidad podría resultarte tedioso, o bien una nueva y divertida aventura.

Háblalo con tu pareja

Compartir la cama con tu bebé debería ser una decisión que tomas de acuerdo con tu pareja. Corres el riesgo de dañar la relación si tomas la decisión tú sola o ejerces presión para que tu pareja acceda.

Consideren juntos las ventajas y desventajas. Pidan consejos a amigos que compartan la cama con sus niños y averigüen si les está resultando una experiencia positiva. Piensen en cómo encontrarán tiempo para la intimidad. Escucha a tu pareja cuando plantee sus reservas, en caso de tenerlas. Conversen abiertamente acerca de los sentimientos de cada uno.

Si alguno de los dos tiene dudas, podrían acordar un periodo de prueba de alrededor de dos semanas y volver a conversar cuando finalice ese periodo.

Ten en cuenta a tu bebé

Muchos padres que no tienen la intención de compartir su cama terminan haciéndolo cuando descubren que esa es la única manera de hacer que su recién nacido se duerma. A algunos bebés les resulta difícil acostumbrarse a dormir solos después de haber pasado nueve meses en el útero. Quieren estar cerca y sentirse protegidos.

Pero no todos los bebés disfrutan de dormir con sus papás. Si duermes con tu pequeño y notas que está inquieto o molesto de noche, quizás te convenga probar si al ponerlo en su moisés o su cuna se siente mejor. O, si el problema es que están todos muy apretados, piensa en conseguir una cama más grande o poner una cuna que venga especialmente diseñada para acoplarla al costado de la cama, de modo que todos puedan tener un poco más de espacio.

¿Cuáles son las consecuencias a largo plazo de compartir la cama con los niños?

El pediatra William Sears (partidario de un estilo de crianza basado en el énfasis en el vínculo cercano entre los padres y el niño) cree que los bebés que duermen con sus papás crecen más seguros de sí mismos e independientes debido a la conexión afectiva que reciben al compartir las horas de sueño. Y muchos padres que han compartido la cama con sus niños estarían de acuerdo.

Algunos especialistas en desarrollo infantil tradicionales, por el contrario, han dicho que un niño que duerme con sus papás se hará demasiado dependiente. Sin embargo, a medida que el hábito de compartir el tiempo de dormir con los niños ha ido teniendo mayor difusión en los Estados Unidos en los últimos años, también se ha vuelto más aceptado, y parte del escepticismo se ha desvanecido.

Por ejemplo, en la edición original de 1985 del famoso libro del especialista en sueño Richard Ferber Solve Your Child’s Sleep Problems o su versión traducida al español Solucione los problemas de sueño de su hijo, el autor desanimaba a los padres a adoptar la costumbre de dormir con sus hijos. Pero en la versión revisada de 2006, la opinión de Ferber se suavizó considerablemente.

En ese libro, escribe: “Los niños no crecen inseguros por el simple hecho de que duerman solos o con otros hermanos, lejos de sus padres; y no van a dejar de aprender a separarse de sus padres o a desarrollar su propio sentido de individualidad por el simple hecho de dormir con ellos. Lo que quieras hacer, lo que te sientas bien haciendo, es lo que debes hacer, siempre que dé resultado.

Si duermes con tu bebé, quizás te resulte difícil convencerlo más adelante para que se pase a su cuarto. Algunos niños que pasan sus primeros años compartiendo la cama con sus padres se resisten a dormir en otro lugar, por lo menos al principio. Pero la mayoría de los niños duermen solos sin problema una vez que logran hacer la transición.

Seguridad y cama familiar

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los EE.UU. y la Academia Estadounidense de Pediatría no recomiendan compartir la cama con un niño menor de 2 años, y citan un mayor riesgo de muerte por sofocación, síndrome de muerte súbita del bebé (SIDS), estrangulación u otra causa inexplicable. Pero otros especialistas y grupos de padres no están de acuerdo y sostienen que dormir con los niños es seguro y beneficioso si se hace correctamente.

Si decides dormir con tu pequeño, no dejes que se duerma solo en una cama de adulto: no está diseñada teniendo en cuenta las precauciones de seguridad infantil. Como lógicamente no siempre te irás a dormir a la misma hora que tu pequeño, piensa en ponerlo en su moisés o cuna durante las siestitas y por la noche hasta que se despierte para tomar pecho o biberón por primera vez.

Y asegúrate de observar las siguientes precauciones de seguridad adicionales durante todo el tiempo que esto sea lo apropiado para su edad:

Posición segura para dormir
Sin importar dónde duerme tu bebé, ponlo a dormir de espaldas. Los especialistas dicen que seguir esta práctica de ponerlo a dormir boca arriba es lo más importante que puedes hacer para reducir el riesgo de muerte súbita del bebé.

Entorno seguro para dormir

    • Nunca fumes ni permitas que otros lo hagan en torno a tu niño, duerman o no con él. Algunos estudios han visto que los bebés que comparten la cama con sus padres fumadores presentan un riesgo mayor de muerte súbita.
  • Procura que la habitación en la que duermas con tu pequeño sea a prueba de niños. Llegará el día en que podrá salir de tu cama para explorar su entorno mientras tú duermas.

Compañeros seguros de cama

    • Nunca duermas con tu pequeño si estás bajo los efectos del alcohol o las drogas. Dichas sustancias intoxicantes podrían interferir con tu conciencia de la presencia del bebé y sus llantos.
    • Si tienes mucho sobrepeso, dormir con tu bebé podría ser arriesgado. Colocar una cuna o camita de bebé especialmente diseñada para acoplarla al lado de tu cama (co-sleeper) es más seguro.
    • No duermas con ropa que tenga cordones o listones largos ni uses joyas mientras compartes la cama con tu pequeño.
    • No dejes que niños más grandes duerman cerca de tu bebé si tiene menos de un año. Podrían hacerle daño por accidente, rodando sobre él o pateándolo mientras duermen.
  • No dejes que las mascotas se suban a la cama.

Colchón y cama seguros

    • Pon a tu bebé a dormir únicamente en un colchón liso y plano. No es seguro para los bebés dormir (con o sin ti) en una cama de agua, un colchón con textura de cartón de huevos, un sofá, un sillón o cualquier otra superficie que no sea firme y que pueda interferir en la respiración de tu bebé: firme y plano es la norma.
    • Lo ideal sería colocar el colchón en el piso. De esa manera, si por casualidad el bebé rodara, no se caería desde mucha distancia. Coloca mantitas o almohadas en el piso que rodea al colchón para que amortigüen las caídas. Si tu colchón no está en el piso, equipa la cama con una barandilla (o dos, si uno de sus lados no está apoyado contra la pared). Utiliza barandillas de malla en lugar de barandillas de barrotes donde pueda quedar atrapada la cabecita del bebé.
    • Si el colchón está colocado contra una pared o alguna otra cosa, fíjate todos los días que no queden espacios por los que pueda deslizarse tu bebé. Cubre todos los espacios que haya con toallas bien enrolladas. Haz lo mismo con los huecos que queden entre la cabecera o los pies de la cama y el colchón.
    • No utilices cabecera o pies con barrotes que tengan una separación o abertura de más de 2 3/8 de pulgada (7,3 cm): la cabecita del bebé podría quedar atrapada allí.
  • Ubica la cama lejos de objetos en el cuarto que puedan representar un peligro para el bebé, como cordones de persianas, lámparas a las que se pueda llegar y cosas por el estilo.

Ropa de cama segura

    • Para asegurarte de que tu bebé respire con total libertad, mantén su carita despejada de almohadas, mantas, cobijas y demás ropa de cama.
    • Asegúrate de que las sábanas ajustables de abajo queden colocadas de tal manera que no puedan aflojarse.
  • No utilices cobertores de piel de oveja ni ningún otro tipo de funda blanda y mullida para el colchón.

Ropa de dormir segura

    • Para que tu bebé esté abrigado, vístelo en capas. Los pijamas cerrados en los pies y los sacos de dormir sin mangas (que son abrigos que se ponen encima de la ropa de dormir para reemplazar las mantas sueltas) pueden resultar útiles.
  • Para evitar el calor excesivo, viste a tu bebé con ropa más ligera de la que le pondrías si estuviera durmiendo solo.

Una alternativa segura
Si te sientes preocupada por el hecho de que tu bebé duerma en tu misma cama pero no quieres llevarlo a otro cuarto, una alternativa sería que duerma cerca de ti en un moisés o una cuna. Algunas cunas están diseñadas para acoplarlas a la cama de los padres de manera que queden al mismo nivel.

La AAP, aunque no aconseja a los padres a dormir en la misma cama con sus hijos, dice que dejar que el bebé duerma en la habitación de los padres pero en un espacio separado (incluso si estuviera situado al lado de la cama de los padres) reduce el riesgo de muerte súbita.

Fuente:  BabyCenter


QUE ES UN PORTABEBÉS?

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Bandolera de Anillas.

Los portabebés se han usado siempre a lo largo de la historia de la humanidad. En la actualidad existen varias clases de portabebés, recogiendo los modelos más tradicionales como los fulares o los mei-tai, hasta las modernas mochilas, utilizadas incluso en senderismo de montaña.

Antes no existían coches para llevar a los bebés y eran las madres quienes se colgaban literalmente a sus crías para cruzar desiertos, montañas, selvas, trabajar en el campo, ir en busca de agua potable, etc.

Lo notable es que en esos tiempos la muerte súbita como tal no era conocida. Los bebés dormían junto a sus padres o sólo con su madre y durante el día eran cargados constantemente. Este contacto permanente fomenta el desarrollo de los distintos sistemas que aún no están completos en el bebé, como es el sistema respiratorio.

Desde el punto de vista psicológico, que el bebé esté en continuo contacto con la piel de un adulto, sentir la respiración, el olor, produce seguridad. Recordemos que para los bebés sólo lo conocido y familiar le resulta seguro, ante cualquier signo de algo desconocido le «salta» en el sistema nervioso la alarma de peligro, por eso lloran. No ven a la madre y lloran (recién a los 8 meses entienden que la madre sigue existiendo aunque no esté presente).

Es decir, los portabebés no han sido más que una respuesta cultural (desde siempre en la historia) a lo que los seres humanos somos: seres dependientes. Resulta gracioso que hoy en día se promueva el dejar llorar a los bebés, ponerlos en cochecitos y apenas levantarlos o que pasen demasiadas horas solos en su cuna.

Respecto a la lactancia materna, los portabebés ayudan a que las mamás sientan el olor del bebé por períodos prolongados, el contacto físico, etc., todas sensaciones que son necesarias para que se produzca la leche materna.

Además brindan practicidad y confort. Se puede tener al bebé en brazos pero con las manos libres y así poder atender distintas tareas al mismo tiempo.

Existen distintas tiendas que ofrecen portabebés en todo el mundo. También hay moldes en internet si alguna persona quisiera confeccionarse uno propio. Lo delicado en este producto es la seguridad, por eso a veces la diferencia económica no es mucha por lo que es preferible obtener un producto confeccionado por personas dedicadas a eso.

Existen más tipos de portabebés usados durante siglos por diversas culturas y civilizaciones. Actualmente se conocen los fulares o foulars, los Mei Tai y las mochilas ocargadores ergonómicos. Siempre es importante mirar la seguridad cuando se trata de llevar al bebé, aparte de tener que estar confeccionado con altos índices de resistencia y calidad en todos los materiales, su bebe debe ir colocado de manera segura. A un beso de distancia, sentado con las piernas abiertas las rodillas más arriba de la cola y sentado por encima del ombligo de quien lo lleva, también si la persona que lo lleva se agacha para recoger algo, el bebé no se debe despegar del cuerpo.

CONSEJOS PARA ELEGIR UN PORTABEBÉS.

Los bebés necesitan ser llevados en brazos, esto les proporciona una sensación de seguridad muy necesaria para fomentar un buen apego. Una manera muy efectiva de llevarlos encima, y tener los brazos liberados es utilizar una mochila porta-bebés.

Esperamos que los siguientes consejos puedan ayudarte a la hora de elegir un portabebés:

  • A la hora de valorar un portabebés (bandoleras, mei tai, pouch, ect), son preferibles las que permiten llevar al bebé sentado con la espalda recta y la cara del bebé mirando hacia la cara del porteador. La postura M o de “ranita” ha sido tras varios estudios la adoptada por las principales marcas comerciales para preservar la comodidad de los bebés ante posibles problemas genitales.
  • Posición de las piernas: es aconsejable que las piernas del bebé formen como mínimo un angulo recto, esto se consigue con la posición sentado, erguidos, con las piernas abiertas y las rodillas flexionadas, bien hacia arriba. Esta posición es muy apropiada para evitar la displasia de cadera. No pienses que esta posición es difícil de conseguir, simplemente fíjate en la posición natural que adopta tu bebé cuando lo coges en brazos. Nunca fuerces las piernas de tu bebé para introducirlo en un portabebés. Es el portabebé el que se tiene que adaptar a la fisiología del bebé.
  • Apoyo de la espalda del bebé: la espalda del bebé debe quedar apoyada en el porta-bebé. El portabebé debe ejercer la tensión necesaria para que la espalda del bebé no se encorve. Si el portabebe no recoge bien la espalada del bebé, mientras el bebé esté despierto, es posible que no notes nada, pero en cuanto se quede dormido, su espalda se encorvara y esto puede producir lesiones.
  • Soporte de la cabeza: es importante que el portabebé tenga una zona con consistencia, donde el bebé pueda apoyar la cabeza Este detalle es importante sobre todo en bebés pequeños que todavía no sostienen bien el cuello o en bebés mayores que aunque sostienen bien la cabeza, cuando duermen necesitan una zona donde apoyar la cabeza. Para mochilas portabebés bien diseñadas, el cabecero proporciona estabilidad a ambos lados de la cabeza del bebe, evitando que la cabeza caiga hacia atrás o lateralmente.
  • Evolución de la mochila: el diseño de la mochila debe estar pensado para evolucionar con el crecimiento del bebé. Hay mochilas que sélo permiten la posición frontal y no en la espalda. Para bebés a partir de 10/12 kg puede ser interesante poder usarla a la espalda, para no cansarse por el peso. También hay mochilas (pouch) que requieren de talla, es decir, no usa la misma talla una persona grande que pequeña, la mochila debe elegirse en función de la talla. Los bebés crecen muy rápido. La mayoría de las mochilas están pensadas para bebés entre 3 y 9 meses. Es mejor elegir una mochila que pueda crecer con tu bebé.
  • Apoyo sobre los hombros del porteador o padre/madre canguro: los porta-bebés que soportan el peso del bebé en los dos hombros son mejores para evitar problemas de espalda. También es importante que las tiras que soportan el peso tengan un gran acolchado, de esta manera no se clavan en los hombros. Los portabebes que soportan el peso del bebé sobre un solo hombro (bandoleras y pouch) frecuentemente empeoran los problemas de espalda (como escoliosis) que muchas personas sufren. Si te decides por un portabebe que soporta el peso en un solo hombro, ten presente los consejos sobre el peso máximo que aconsejan.

Transpiración, evita las mochilas que utilizan materiales sintéticos que impiden que tu bebé pueda transpirar, sobre todo si lo vas a utilizar en zonas cálidas o en verano.

Fuente: Wikipedia

NORMAS DE SEGURIDAD PARA EL USO DE PORTABEBES

  • El bebé no debe estar muy abrigado, ya que el contacto corporal con el portador produce calor.
  • El bebé debe tener sitios de ventilación que le permitan respirar sin dificultad.
  • No se debe llevar a niños de más de 16 a 18 kilos, dependiendo del portabebé, algunos menos peso.
  • No se debe llevar al bebé mirando hacia afuera, Nunca.
  • No soltar al bebé o niño hasta que este bien anudado o cerrado el portabebé.

Si es un bebé Recién Nacido, debe ir incorporado en horizontal, bien pegado a quien lo lleva, a la altura del pecho del portador y que podamos siempre verlo y oirlo.

Fuente: Abrazarte

En mi caso empezé a portear  a mi hija a sus 6 meses de nacida. Por que tarde tanto? Bueno, porque no conocía el método, aunque ya tenia coche lo usó muy poco, se sentia más a gusto en brazos de papá o mamá.

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Fue así como buscando y buscando otras maneras de llevar a mi bebé encontré a portabebés Abrazarte lo primero que vi fue mucha tela y uffff de varios tipos,  Mei Tai, Fular Elástico, Bandolera con anillas, y ahora que???

Bueno lo vi complicado al principio, no sabiamos de nudos, llevar alli, meter acá, cruzar, en fin, finalmente nos decidimos por el MEI TAI, leimos instrucciones, observamos un par de videos tutoriales y ya esta. No habiamos visto algo parecido, la comodidad, la ergonomía ,la tranquilidad de ver a nuestra bebé feliz, sintiendo mi calor, mis latidos, tener la oportunidad de tenerla tan cerca, besarla y estar al pendiente, tener las manos libres para hacer otras labores, hacer caminatas largas,eso jamás me lo dio aquel aparatito llamado coche que terminó sirviendo para traer mis compras del mercado. Y así fue hasta sus casi dos años, ahora ella lo usa para portear a sus muñecas. A su hermanito lo he estado porteando desde recién nacido con el Fular Elástico, 5 mts de tela que me permiten llevarlo pegadito a mi, en mi pecho, en la cadera o la espalda.

Han sido y serán de gran ayuda para mi.

Abrazos

diana


LA ESENCIA DE LA MATERNIDAD HECHA ARTE
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Paintings by Katie m. Berggren.

Me he encontrado con estas pinturas que reflejan una maternidad vivida a pleno AMOR, COLECHO, LACTANCIA MATERNA, PORTEO…lo esencial para una primera infancia feliz.

Pues esta mujer Katie m. Berggren plasma estos momentos y los convierte en obras de arte.
Espero lo disfruten tanto como yo, les dejó el link.

http://www.kmberggren.com/

Abrazos

diana

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  1. Pingback: Mi Mamá Me Mima

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